¿Cuánto cuesta desarrollar una app en Colombia?
Si buscaste esto en Google ya sabes cómo termina: veinte páginas que dicen «depende» y te piden el correo. Nosotros publicamos la tabla de precios con la que cotizamos, así que esta vez hay números.
La respuesta corta
En Colombia, en 2026, un producto de software a la medida arranca alrededor de $2.000.000 COP y una app con varios módulos y conexiones con otros programas se mueve entre $4.500.000 y $10.000.000. Una página web sencilla vive en otra liga: entre $200.000 y $700.000.
Esos son nuestros precios, no un promedio del mercado, y están publicados: puedes revisarlos tú mismo en el cotizador. Lo importante no es el número suelto, sino entender qué lo mueve, porque eso sí aplica sin importar a quién le compres.
Qué mueve el precio de verdad
Casi nadie cobra «por app». Se cobra por piezas, y son menos de las que parece:
- La base. La tecnología de fondo, las cuentas de usuario, publicarlo en internet y un módulo funcionando. Es el piso de cualquier producto serio: en nuestra tabla de precios, $2.000.000.
- Cada módulo adicional. Un módulo es una cosa que tu producto sabe hacer: facturar, agendar, reportar. Cada uno suma $1.500.000.
- Roles y permisos. Que el vendedor vea una cosa y el gerente otra suena trivial y no lo es: $1.000.000.
- Cada conexión con otro programa. Conectarse con algo que no controlas —una pasarela de pagos, tu sistema de clientes, un programa que ya usas— cuesta $2.000.000, y el precio es alto por una razón: el 80% del trabajo es lidiar con los casos raros de la otra punta.
- Cada función con inteligencia artificial. $3.000.000, con un colchón de riesgo del 20% ya incluido. Ese colchón no es margen: es que un modelo no se prueba como una función normal, hay que verificar que se comporte con entradas que nadie previó.
Si sumas esas piezas ya puedes estimar cualquier cotización que te den, venga de donde venga.
Lo que casi nadie te cuenta: el software no termina cuando lo entregan
Este es el costo que hunde presupuestos. Una app viva necesita servidores, dominio, respaldos y alguien que la mire cuando algo falla. En nuestra tabla eso es el mantenimiento, desde $100.000 al mes, y si además quieres que el producto siga creciendo, la evolución continua arranca en $350.000 al mes.
Cuando compares dos cotizaciones, pregunta siempre qué pasa el día después de la entrega. Una cotización que no menciona el costo mensual no es más barata: es incompleta.
Lo que no está incluido (en ningún lado, casi nunca)
Hay conexiones que se cotizan aparte porque el costo lo pone un tercero y es impredecible: DIAN, sistemas de inventario y facturación (ERP) y conexiones con navieras o empresas de mensajería. La cuenta oficial de WhatsApp para empresas sí la conectamos, como cualquier otra conexión. Los pagos en línea sí los hacemos —trabajamos con Nequi y Wompi— y conectarlos vale lo mismo que cualquier otra conexión: $2.000.000, y el cotizador lo suma al activar «cobrar pagos en línea». Lo que sí fija el proveedor, y no nosotros, son las comisiones por cada transacción.
¿Y si ya tienes software y lo que quieres es arreglarlo?
Es un problema distinto y se cobra distinto. Empieza por una auditoría de precio cerrado —entre $600.000 y $1.500.000 según el tamaño— que te dice qué está mal y en qué orden conviene arreglarlo. El costo de la optimización solo se puede calcular después, cuando ya se sabe qué hay: cualquiera que te dé un número antes de mirar el código está adivinando.
Cómo se paga
20% al iniciar y 80% con el programa corregido y listo. Lo decimos aquí porque cambia el cálculo de riesgo: si el equipo no entrega, quien pierde es el equipo. Antes de empezar firmamos un contrato con la lista de lo que el software debe hacer y te damos factura electrónica; cuando te entregamos el acceso tienes 7 días para probarlo, y el 80% se paga cuando cada punto de esa lista funciona. Cada cotización tiene 15 días de validez.
En resumen
Una app a la medida en Colombia empieza en $2 millones, se vuelve interesante entre $4,5 y $10 millones, y cuesta desde $100.000 al mes mantenerla viva. Si alguien te da un número muy por debajo, pregunta qué módulos incluye. Si te da uno muy por encima, pregunta la misma cosa. Un precio que no se puede descomponer en piezas no es un precio: es una cifra.